El aviso a los vecinos, escrito en un minuto
El día que empieza una obra en la fachada, la mitad de las llamadas al presidente se evitan con un papel en el portal. Rellena cuatro datos y cópialo. No se envía nada a ningún sitio: el texto se escribe en tu navegador.
AVISO A LOS VECINOS El [día] a partir de las [hora] unos técnicos de trabajos verticales trabajarán en [la fachada / la cubierta / el patio] de nuestro edificio. Bajan con cuerdas desde la cubierta: no se monta andamio y no hace falta entrar en ninguna vivienda. Os pedimos: - mantener cerradas las ventanas y persianas de esa zona mientras trabajan; - no tender ropa ni dejar objetos en los balcones y terrazas de [zona]; - no aparcar en [tramo de acera] si está señalizado. Ruido: el de una obra pequeña, en horario de [hora] a [hora]. Cualquier duda, hablad conmigo o con el administrador. Gracias. El presidente / La presidenta
Qué tiene que decir un buen aviso
- Cuándo empieza y cuánto dura. Un día concreto, no «la semana que viene».
- Dónde se trabaja. Fachada principal, trasera, cubierta o patio: el vecino necesita saber si le afecta a él.
- Qué se pide a los vecinos. Ventanas cerradas, nada tendido, nada en los balcones de esa zona y no aparcar en el tramo señalizado.
- Que no hace falta entrar en las casas. Es lo primero que piensa todo el mundo y lo que más tranquiliza.
- El horario y el ruido esperable. Mejor decir que habrá ruido de obra pequeña que dejar que lo descubran.
- A quién llamar. El presidente o el administrador, no la empresa: así las dudas llegan a quien puede responderlas.
Lo que evita
Las tres llamadas de siempre el primer día de obra: «hay alguien colgado en mi ventana», «me han puesto polvo en la ropa tendida» y «no puedo sacar el coche».
Las tres se resuelven con un papel enviado con tres días de antelación, y las tres acaban en el teléfono del presidente si nadie lo envía.
Con trabajos verticales el aviso es más corto que con andamio: no hay estructura en la calle durante semanas, ni ventanas tapadas, ni licencia de ocupación de vía pública. Lo comparamos en andamio o trabajos verticales.
Preguntas sobre el aviso
¿Con cuánta antelación hay que avisar?
Entre tres y siete días antes va bien: suficiente para que nadie programe nada en el balcón esa mañana y no tanto como para que se olvide. Si la obra dura varias semanas, un aviso al empezar y un recordatorio en el grupo el día anterior a cada fase.
¿Dónde se pone?
En el tablón del portal y en el grupo de la comunidad, que es donde se lee de verdad. Si hay vecinos mayores sin grupo, conviene además el papel en cada ascensor.
¿Hay que avisar a los bajos y a los locales?
Sí, sobre todo si se va a acotar un tramo de acera o si hay toldos, rótulos o terrazas debajo de la zona de trabajo. Son los que más se sorprenden y los que más llaman.
¿Hay que decir a los vecinos que no se puede tender?
Es lo que más agradece la gente que se le diga con antelación. La ropa tendida bajo una fachada que se está saneando acaba con polvo, y evitarlo es tan fácil como avisar el día antes.
¿Y si hay que entrar en alguna vivienda?
Con trabajos verticales normalmente no hace falta: se baja desde la cubierta y todo ocurre por fuera. Si en algún punto concreto hiciera falta acceder a una terraza, se pide permiso a ese vecino en particular, con nombre y hora, no en un aviso general.
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