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10 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura

Goteras en el último piso: por dónde entra el agua en una cubierta plana

Sumideros, encuentros con el peto, solapes de la tela asfáltica, bancadas de aire acondicionado, claraboyas: los siete puntos por donde entra el agua en una azotea, por qué la mancha nunca está donde entra y cómo se localiza sin levantar toda la cubierta.

Técnico aplicando una lámina impermeable sobre una cubierta plana

La mancha aparece en el techo del ático con la primera lluvia seria de noviembre. Alguien sube a la azotea, mira, y la cubierta «está bien»: no hay agujeros, la tela está entera. Y sin embargo el agua entra. En una cubierta plana el agua casi nunca entra por el centro de la lámina: entra por los encuentros, que son los puntos donde la impermeabilización se corta, se dobla o se une a otra cosa. Estos son los siete que revisamos primero.

1. Los sumideros

Es el punto más frecuente. La lámina debe embocarse dentro del sumidero con una pieza especial (el paragüero o cazoleta); si se apoya sin más en el borde, el agua se cuela entre la lámina y el desagüe. También falla la rejilla que falta, el sumidero medio tapado que embalsa agua alrededor y la junta entre la cazoleta y la bajante. Un sumidero en mal estado deja pasar más agua en una tormenta que cualquier grieta.

2. Los encuentros con el peto

La lámina sube por el murete perimetral (el peto) unos centímetros y se remata con un perfil o se mete en una roza. Con los años, el remate se abre, la lámina se despega del zócalo y queda una boca por donde entra el agua que resbala por el peto. Si además la coronación del peto está agrietada, el agua entra por arriba y sale por ese mismo encuentro.

3. Las juntas de dilatación de la cubierta

Los edificios grandes tienen juntas que atraviesan también la azotea. La junta de dilatación exige un tratamiento propio (una lámina en fuelle, un cordón elástico); si se cubrió como si fuera una superficie normal, el movimiento del edificio la ha rasgado.

4. Los solapes de la lámina

La tela asfáltica se coloca en rollos que se solapan unos sobre otros. En cubiertas sin protección (sin grava ni baldosa) el sol cuartea la superficie y abre los solapes; en cubiertas con acabado de aluminio, el aluminio se despega y deja el betún a la intemperie. Se reconoce por los bordes levantados y las burbujas.

5. Todo lo que se ha atornillado a la cubierta

Bancadas de aparatos de aire acondicionado, antenas, tendederos, pérgolas, placas solares. Cada taco atraviesa la lámina y, si no se selló bien, es un agujero directo al forjado. Es la causa más habitual de goteras «nuevas» en edificios donde nadie ha tocado la cubierta: alguien instaló algo el verano anterior.

6. Chimeneas, claraboyas y lucernarios

Los elementos que atraviesan la cubierta tienen un encuentro perimetral que hay que rematar igual que el peto. Las claraboyas suman además sus propias juntas de goma y el cristal envejecido. Un lucernario de escalera es un sospechoso habitual cuando la mancha aparece en el descansillo del último piso.

7. Las terrazas privadas de los áticos

Muchas azoteas tienen zonas privadas con su propio sumidero y su propio solado. Si el sumidero de esa terraza está tapado o la baldosa tiene las juntas abiertas, el agua entra por ahí y aparece en la vivienda de abajo, que no es la del propietario de la terraza. Es frecuente que la comunidad y el propietario discutan quién paga antes de saber por dónde entra.

Por qué la mancha no está donde entra el agua

El agua que atraviesa la lámina corre por encima del forjado siguiendo las pendientes, y solo baja al techo de la vivienda cuando encuentra un punto bajo, una grieta o una junta entre forjados. La mancha puede estar a varios metros del punto de entrada. Por eso subir y mirar justo encima de la mancha no encuentra nada, y por eso se localiza desde arriba, no desde abajo.

Cómo se localiza sin levantar la cubierta

  1. Inspección visual desde la azotea, encuentro por encuentro, con fotos: sumideros, petos, juntas, solapes, elementos atornillados, claraboyas.
  2. Prueba de agua por sectores. Se moja una zona concreta durante un tiempo, se comprueba dentro, se pasa a la siguiente. Empieza por el punto más probable y descarta uno a uno.
  3. Comprobación de los sumideros: que tragan, que la cazoleta está embocada y que no hay agua embalsada alrededor.
  4. Informe con el punto de entrada identificado y la reparación propuesta, medida y con precio, antes de tocar nada.

Todo esto se hace en una visita, sin plataforma ni andamio, porque el trabajo está en la propia cubierta.

Reparar el punto o renovar toda la cubierta

  • Reparación puntual cuando la lámina está entera y el fallo es un encuentro: se rehace el sumidero, el remate del peto o el sellado de una bancada. Es lo habitual y lo más barato.
  • Renovación de la impermeabilización cuando la lámina está cuarteada en general, con burbujas y solapes abiertos por toda la superficie. En ese caso reparar un punto solo traslada la gotera al siguiente.

La diferencia la marca el estado general de la lámina, no la antigüedad del edificio. El informe de inspección debe decir en cuál de los dos casos está tu cubierta y por qué.

Si la azotea se embalsa

Una cubierta plana con charcos que duran días tiene un problema de pendientes o de sumideros, y el agua embalsada acaba entrando por cualquier defecto. Además pesa: cada diez centímetros de agua son cien kilos por metro cuadrado sobre el forjado. Los sumideros tapados se resuelven con una limpieza de canalones y sumideros; las pendientes mal hechas, con la renovación de la cubierta.

Qué pedir en el presupuesto

  • Las partidas medidas: metros cuadrados de lámina, metros lineales de encuentro con peto, unidades de sumidero.
  • El tipo de lámina y cómo se tratan los encuentros, las juntas y los elementos atornillados.
  • Una prueba de estanqueidad al terminar, con fotos, y la garantía por escrito.
  • Que la empresa suba anclada y con seguro: una azotea sin peto alto es un borde a muchos metros de la calle.

Así trabajamos las cubiertas: localización de la gotera e impermeabilización, con informe fotográfico antes de presupuestar y presupuesto cerrado por partidas.

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Términos de este artículo

  • DerramaGlosarioCuota extraordinaria que aprueba la junta para pagar un gasto que no cubre el presupuesto ordinario ni el fondo de reserva: una obra de fachada, una cubierta, una bajante.
  • FibrocementoGlosarioMaterial con amianto usado en cubiertas, bajantes y depósitos hasta 2002.
  • LimahoyaGlosarioEncuentro en ángulo entre dos faldones de cubierta por donde baja el agua concentrada.
  • LucernarioGlosarioVentana o cúpula en la cubierta que da luz cenital a escaleras y patios.
  • Humedad por filtraciónGlosarioAgua de lluvia que entra desde fuera por una junta abierta, un encuentro mal resuelto, la cubierta o el patio.
  • Peto o antepechoGlosarioMurete que remata una azotea o una terraza.

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